
¿Recuerdas cuando solía echar a correr, eufórica por tu voz, transformada por saber que vendrías, a entregarme cuentagotas de tu amor? ¿Recuerdas cuando mi boca se pegaba con la tuya, y al entrelazarse nuestras lenguas, perdíamos noción de ser humanos, volando alto, en medio de la canción que nos transformaba en libélulas? ¿Recuerdas esa risa, esas bromas extrañas, mientras tus dedos recorrían mi blancura, y con mis manos en tu pelo te decía que eras el sol? ¿Recuerdas cómo las horas morían en compañía del otro, entre palabras y miradas que lo gritaban todo? ¡Gritos! ¿Recuerdas mis gritos? ¡Bocanadas de deseo que entretejías diabólicamente en mi rutina! ¿Recuerdas el
día del viento, cuando liberaste la frase entre la conversación fingida, y me completaste para siempre, volviéndote el famoso
one del que todos hablan?
¿Te acuerdas de mí? Y yo…
Tropiezo con la memoria,
mis rodillas ensangrentadas
se levantan con dificultad
y me arrulla el pasado
que me atormentó.
Por un instante,
vuelves a ser el todo.
Y otra vez, me disgregas a la nada.
Knockout de sensaciones;
todos me dicen
que siempre hay alguien más.
Pero te quería solamente a ti.
Te quería solamente a ti.
…
…